Siguiendo con la entrada anterior hablaré sobre las limitaciones
Existen diferentes tipos de conducta:
La que delimitada por nuestro mapa de la realidad, nuestras carencias.
Y nos preguntamos, ¿Hemos aprendido a ser indefensos?, ¿Hemos aprendido a ser agresivos?
Existen tres tipos de personalidad y solemos buscar a alguien que nos complemente, y los tipos son los siguientes:
Quien habla como padre (agresivo o protector):
Busca personas sumisas, inhibidas que puedan controlar
Quien habla como asertivo:
Con cualquiera puede comunicarse puede tener información precisa no quiere criticar, ni proteger ni lamentos.
Quien habla como niño (inhibido o no responsable):
Busca personas asertivas o personas como ellos que te respetan tu espacio, pero puede tener conflictos con personas que hablan como padre.
Puedo decir que enseñar a un niño a ser agresivo, con mensajes que se dan sin querer: por ejemplo, teniendo que ceder, eres la hermana mayor, otro mensaje como, yo siempre ayudé a mi familia, no te puedes fiar de nadie, si les das una mano te cogen un brazo, etc.
Se puede enseñar a un niño a ser inhibido o víctima, por ejemplo, te contaré un cuento de una niña muy desgraciada que le salvó la vida el príncipe, hay que pensar en lo que necesitan los otros, no tanto en uno, otro ejemplo,o siempre ayudé mucho a mi familia.
Realizamos una actividad donde se escriben varios mantras que en tu familia que te enseñaron a ser agresivo o inhibido: Ejemplos personales que puedo poner por ejemplo, mis padres siempre me han dicho, no salgas muy tarde no llegues tarde, ten cuidado cuando vas por la calle de noche, no te fíes de desconocidos y eso a echo que me cueste más abrirte y que vas con miedo pero desde casa te hacen coger un miedo.
“Lo que pasa en los primeros años de nuestras vidas, el amor que recibimos o dejamos de recibir tiene consecuencias prácticamente irreversibles”.
“No se trata de la higiene o del alimento sino del cariño que brinda el cuidado maternal”.
Necesitamos a los demás, necesitamos relacionarnos, es para encontrar otra persona para crecer como persona, a nivel cognitivo, emocional, etc.
Los primeros años marcan tu conducta, pero si tienes voluntad de cambio esto puede cambiar
Por ejemplo, el bebé lo primero que necesita es la leche, el alimento, la protección, la calor, hambre de estímulos iniciales que llevamos a lo largo de nuestra vida.
Cuando eres pequeño necesitas que te reconozcan tus éxitos los padres y cuando nos hacemos grandes necesitamos la aprobación de otros, que nos reconozcan los éxitos y la forma más sutil de reconocimiento es el saludo, también puede ser una caricia, ya que cualquier acto que implique el reconocimiento de la presencia del otro.
Cada vez nos cerramos más en nosotros mismos, nos cuesta más relacionarse con los demás.
Con anterioridad, la professora nos puso como "deberes" que cada vez que nos subiéramos al bus por ejemplo, saludaremos y sonriéramos para ver la reacción de los demás, y al hacerlo he visto como la gente te responde con otra sonrisa y eso te crea un sentimiento positivo delante los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario